Ciudad Fantasma

4 de abril de 2014

Frío. Viento frío y seco siento calando por mis huesos en este invierno frío, frío. Siento un pitido en mis oídos. No se va. En el parque no se escucha ni se ve ningún niño con quien jugar, los toboganes están empolvados, los columpios rechinan, se ven tristes en soledad, moviéndose con el viento. Cae la tarde como todas. Estoy aquí, no sé muy bien cómo llegue ni cuándo, solo sé qué hace mucho frío y que no tengo suficiente abrigo con que cubrirme. ¿Dónde están los otros niños? ¿Dónde está mamá? Quiero irme a mi casa. Se hace cada vez más difícil dar pasos, está todo muy confuso y el silencio me molesta. Qué extraño, los árboles tienen un color algo rojizo. La calle está tan desierta, no se oye nada y sin embargo no puedo quitarme este zumbido de la cabeza. Toso. Toso más. Necesito algo de comer, ya siento que estoy desapareciendo. Mis manitas se ven borrosas, es decir, creo que todo se ve borroso ya. Veo un banco sumergido en el interior del parque y me dirijo hacia él. Aquí podré dormir algo, tengo mucho sueño y no sé cómo llegar a mi casa. Tengo mucho miedo. ¿Qué ha pasado? Mientras me abrazo el cuerpo contra mis piernas en el banco para sentir menos el frío observo fijamente lo que queda de un periódico lleno de polvo, tierra y escombros. Leo la fecha, Sábado 26 de abril, 1986. No me acordaba en qué día estábamos. Sin embargo, ¿por qué me resulta tan familiar esa fecha? ¿Fue hoy? No, imposible.  Ah! Aquel día habíamos quedado en este mismo parque con mis amigos para un partidito de pelota. Pero, no me acuerdo quién ganó. De hecho, tampoco me acuerdo haberlo jugado. Fue hace mucho ya de eso. Ojeo un poco el diario mientras veo una rata tendida boca arriba detrás de donde estoy sentado. Ay mamá, ¿dónde estás? No me gustan las ratas. Parece dormida pero me gustaría que la saques. La última vez que la vi a mamá se estaba peinando en su habitación y me dio un beso. Me dirigía aquí, a este parque, fue ese veintiséis, me tocaba a mi llevar la pelota para el partido. ¿Qué pasa? ¿Dónde están Iván, Marko y Viktor? Ya no puedo verme los pies. Tengo mucho frío. Solo me acuerdo… una explosión. ¡Papá! Creo que algo se prendía fuego. Un hongo salía de donde trabaja papi, ayer en su oficina no había visto eso. ¿Qué pasa? ¿En dónde estoy? Se me nubla la vista. ¿Mamá, papá, en dónde están? ¿A dónde voy? Estoy solo, tengo frío y ya no veo nada.


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