reflexiones de otoño

24 de marzo de 2022

 Nunca me olvido de que tengo este hermoso espacio, pero a veces no sé cómo usarlo o no tengo la energía para llevarlo como me gustaría… pero acá estoy, haciendo “respawn”, como diría mi hermana más chica que se dice en los juegos; siempre volviendo a aparecer.

Porque es como un viejo amigo, lo tenés en tu corazón y lo querés, aunque no lo veas tan seguido. Y cuando volvés todo sigue igual. Todo el amor al blog sigue intacto.

En una época atravesada mucho por la imagen, Instagram, Youtube, Twitch, Tiktok y yo qué sé qué otra cosa, está bueno volver un poco a las raíces, a la escritura, a usar un poquito más la terraza, a leer. #QueVuelvanLosBlogs

Arranco la primera entrada del año casi en abril, despidiéndonos del verano, del calor… y ya sintiendo los primeros frescores del otoño. Las primeras lluvias… ¿son team invierno o team verano? A mi me pasa que el frío no lo puedo tolerar tanto como quisiera. ¡Baja 1 grado y ya me tengo que abrigar! Pero me gusta el “olor a otoño”, los baños calentitos. Me gusta una tarde como hoy, con lluvia, tomando un café y mirando por la ventana. Con un libro cerquita. Es como una sensación muy específica y subjetiva de comienzos, donde se siente la llegada de las Pascuas, es como que se le da la bienvenida oficial al año. Hola 2022… bueno, vamos a trabajar así, de esta manera, estos son mis objetivos…

Mentiría diciendo que voy a estar más activa por acá porque siempre digo lo mismo y no lo hago. O lo hago unos meses y después desaparezco. Pero sí cada tanto voy a aparecer con nuevas reseñas, alguna que otra publicación de psicología y por qué no, meterle algunas reflexiones o temas nuevos míos que se pueden tocar.

Este abril se me hace especial porque es el primer abril, el primer otoño que no me encuentra cursando en la facultad. El año pasado terminé y aprobé toda la cursada de la carrera y ahora solo me quedan algunos finales que tengo que liquidar entre mayo y julio. Por eso se me hace raro no comenzar cursando alguna materia, estar inscribiéndome a las cátedras o volviendo a la facultad. ¡Justo cuando este año se volvió a la presencialidad! Igual mejor, me pasé muchos años viajando 10 horas por semana y a veces más, yendo y viniendo de la universidad. Era hora de terminar. Siento que este año se está cerrando un ciclo y comenzando uno nuevo que es muy importante. Y así como de importante también genera miedos e inseguridades. Pero es necesario pasar por esto. Deséenme mucha suerte y buenas energías. Lo mismo les deseo a ustedes. El otoño arranca con algunas lluvias potentes, pero sin lluvias no crecen las flores!

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