Ol'Days Coffee & Deli

14 de julio de 2017


Lugar y ambientación: Una cálida cafetería en una calle tranquila de Puerto Madero.
Olga Cossettini 1182 | Entre Maizani y Villaflor

Comida: tomé un latte mediano de vainilla y comí un tostado de pan brioche de jamón y queso. El café estaba realmente exquisito. No del todo caliente como sería lo ideal pero riquísimo. El tostado es riquísimo, es de jamón y queso y podes elegirlo de pan multicereal o brioche que es más grueso, casero y con un toque dulce. Probé un budín de limón que estaba muy rico también. Tenían a la vista budines, rolls de canela, de chocolate, diferentes tortas y todas se veían hermosas.

Precios: muy accesibles teniendo en cuenta que uno está merendando/bruncheando en una zona bastante cara. Por 150$ (Julio, 2017) tomé un latte mediano de vainilla con un tostado brioche de jyq.

Servicio: nos atendieron dos mozas super simpáticas que nos respondieron todas las dudas que teníamos acerca de cómo era el tostado, de diversos cafés. Se veían dos personas trabajando en la barra mientras preparaban las bebidas y les hacían figuras.

Aspectos negativos: poco espacio entre las mesas, hay partes de la carta no muy claras o escritas solamente en inglés y si bien sirve mucho para los turistas no para la gente que no habla el idioma. Deberían tenerlo todo en español con traducción en inglés.
Primera vez que voy y por ahora tiene le coloco 5 estrellas. 







Mi nombre es María Victoria, estudiante de psicología, fan de escribir, de leer y de cocinar. Canceriana y sensible hasta la médula. En este blog vas a encontrar de todo: desde opiniones de cualquier cosa, una sección de críticas a restaurantes, nailart, recetas, datos curiosos y una sección de literatura donde comento lo que voy leyendo y donde escribo lo que se me venga a la terraza, o a la cabeza mejor dicho.

¿Por qué “desde mi terraza”?
Surge la idea el día en que era más peque y todavía no sabía lo que quería estudiar. Hice una pasantía en 5to año en el Hospital Argerich y nos preguntaban cuál era nuestra orientación. Yo le dije al doctor guiaba la práctica que estaba entre estudiar psicología, psiquiatría o neurología. A lo que me responde “a vos te gustan las terrazas”. Y de ahí quedó.
Mi terraza es mi cerebro, mejor dicho, mi mente. Desde allí arriba salen todas las buenas (y malas) ideas y puede ser un lugar ordenado, desordenado, limpio, lleno de flores, como quieran. Cada terraza es única y un poco de la mía se las comparto acá.